De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Si sigo erguido donde me esperan la salud, el poder y el éxito; si en cada hora fugaz, me aferro al amor y a la paciencia y moro en la honradez, y de la integridad nunca me alejo, podré ver, al final del camino, la tierra de la inmortalidad.
Podré buscar y encontrar; podré lograr, sin tener que exigir, y al perder, podré recuperar. La ley no cumple conmigo, yo debo cumplir con la ley, si deseo poner fin a mis aflicciones, si deseo restaurar mi alma a la Luz y a la Vida, y no llorar más.
Que no sea mío el reclamo arrogante y egoísta a todas las cosas buenas; que sea mío el humilde intento de buscar y encontrar, de saber y comprender que, al buscar la sabiduría, puedo retomar todos los pasos santos. Nada es mío para reclamar u ordenar, todo es mío para saber y entender.