De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Por esta razón, deja de desear y de aferrarte con obsesión a las cosas efímeras, y entrarás en la conciencia de lo Eterno. Y cuando te eleves por encima del ego y te conviertas, cada vez más, en el espíritu de la pureza, del autosacrificio y del Amor Universal para centrarte en esa conciencia, sentirás esa felicidad inmutable que jamás te podrá ser arrebatada.
El corazón que, a través de su amor a los demás, ha conseguido olvidarse por completo de sí mismo, no sólo entra en posesión de la más sublime felicidad sino que, además, consigue la inmortalidad, porque ha comprendido lo Divino.
Vuelve la vista atrás y descubrirás que los momentos de mayor felicidad fueron aquellos en los que pronunciaste alguna palabra de compasión o realizaste algún acto de amor desinteresado. En el ámbito espiritual, la felicidad y la armonía son sinónimos.
La armonía es una fase de la Gran Ley, cuya expresión espiritual es el amor. Todo egoísmo significa discordia, y mostrarte egoísta significa que no estás en armonía con el orden Divino.
Una vez que podamos comprender este poderoso amor, que es la renuncia al egoísmo, podremos estar en armonía con la música divina, con la canción universal y con esa inefable melodía, la cual es la verdadera felicidad que se convertirá en nuestra.