De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Renuncia a este estrecho y limitado egoísmo que intenta someter todo a sus pequeños y mezquinos intereses, y te encontrarás en compañía de los ángeles, en el corazón y la esencia del Amor universal.
Olvídate de ti mismo y entrégate al servicio de los demás, ya que la divina felicidad te liberará de todo dolor y sufrimiento.
«El primer paso lo di con un buen pensamiento, el segundo con una buena palabra, y el tercero con una buena acción y, así, fue como entré en el Paraíso». Tú también puedes entrar en el Paraíso si sigues esta simple trayectoria. No está en el más allá, se encuentra aquí mismo. Pero sólo lo puede alcanzar aquella persona que se desprenda del egoísmo. Únicamente lo puede conocer aquel que es puro de corazón.
Si todavía no has experimentado esta ilimitada felicidad, puedes empezar ahora; con el anhelo de alcanzarla, debes conservar el maravilloso ideal del amor desinteresado.
La aspiración genuina o la oración son justo lo contrario del deseo. Es decir, se trata del alma que regresa a su fuente Divina, donde puede encontrar la satisfacción permanente. Mediante las aspiraciones, las fuerzas destructivas del deseo se transmutan en una divina y poderosa energía.