De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Desde el principio, debe diferenciarse la meditación de la ensoñación ociosa. No existe nada soñador ni poco práctico en la meditación. Se trata de un inflexible proceso de pensamiento de búsqueda que hace que sólo permanezca la pura verdad desnuda. Por consiguiente, al meditar, ya no acumularás prejuicios sino que, olvidándote de tu yo, solamente recordarás que estás a la búsqueda de la Verdad. Y, asÃ, se irán desvaneciendo uno por uno los errores de los que te has rodeado en el pasado, y esperarás con paciencia la revelación de la Verdad, la cual llegará cuando tus errores hayan sido suficientemente eliminados. En la silenciosa humildad de tu corazón te darás cuenta de que:
Existe un centro Ãntimo en todos nosotros, donde mora en plenitud la verdad; y alrededor, se alza la sucia carne, muro sobre muro. A esta perfecta y clara percepción, que es la verdad, la ciega una incomprensible y pervertida red lasciva que ocasiona todos los errores; y el saber consiste más bien en abrir una salida por la que pueda escapar el aprisionado esplendor, en lugar de buscar la entrada para una luz que se supone deberÃa estar en el exterior.