El Americano

El Americano

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPĂŤTULO XXII

—Le agradezco mucho que haya venido —dijo Newman—. Espero que esto no le ocasione inconvenientes.

—No creo que me echen de menos. Estos días, a mi señora no le gusta tenerme cerca.

Dijo esto con cierta vehemencia agitada que aumentĂł la sensaciĂłn que tenĂ­a Newman de haberle inspirado confianza a la anciana.

—¿Sabe?, desde el principio —dijo Newman— se ha interesado usted por mis expectativas. Ha estado de mi parte. Me agradó mucho, se lo aseguro. Y ahora que sabe lo que me han hecho, no me cabe la menor duda de que está aún más de mi parte.

—No han hecho bien… debo decirlo —dijo la señora Bread—. Pero no le debe echar la culpa a la pobre condesa; la presionaron mucho.

—¡Daría un millón de dólares por saber lo que le han hecho! —exclamó Newman.

La señora Bread se sentó, posando una mirada mortecina y evasiva sobre las luces del château.

—Influyeron sobre sus sentimientos; sabían que ése era el modo. Es una criatura delicada. La hicieron sentirse malvada. Es demasiado buena.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker