La Copa Dorada

La Copa Dorada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La señora Assingham se sumió en sus pensamientos. «De lo cual se deduce que es mayor el peligro de que el Príncipe regrese y me encuentre aquí. De todos modos la verdad es que ignoro qué es lo que tú, Maggie, consideras que has demostrado, y tampoco sé la relación que guarda con ese objeto que tan acusador estimas». Los ojos de Fanny Assingham se fijaron en aquella extraña adquisición; luego Fanny apartó la vista, volvió a fijarla en el objeto y volvió a apartarla. Aquel objeto era inescrutable en su un tanto estúpida elegancia y, sin embargo, desde el instante en que se le había definido de esta manera, dominaba el escenario vívida y definitivamente. Ahora Fanny no podía hacer caso omiso de aquel objeto en la misma medida que tampoco hubiera podido ignorar la presencia de un árbol de Navidad iluminado. En vano Fanny Assingham buscó nerviosamente en su memoria un vago recuerdo del objeto en cuestión. En el mismo instante que este intento daba resultado nulo, comprendió con toda notable claridad, a pesar de que no las compartía en absoluto, las místicas aprensiones de la Princesa. La copa dorada, después de haber sido debidamente contemplada, adquirió visos de consciente perversidad y, de todas maneras, en cuanto a «documento», era fea, a pesar de tener cierta gracia decorativa. Fanny dijo:



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker