La edad ingrata

La edad ingrata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí. ¿No es horrible?

—¿Que te refieras a eso?

—Que yo hable así. —Al parecer su amigo no estaba listo para asentir, y con bastante celeridad ella prosiguió—: Si él le hubiera dado algo, ello se notaría de alguna forma en los desembolsos de ella. Ella goza de una gran libertad y es muy secretista, pero aun así se notaría.

—Él no le daría nada sin hacértelo saber. Tampoco ella, sin hacértelo saber —agregó Vanderbank—, lo aceptaría.

—Oh —dijo la señora Brook tranquilamente—, ella me odia lo bastante para ser capaz de cualquier cosa.

—Eso no es más que tu romántica teoría.

Una vez más ella pareció no oírlo; imprevistamente abordó otro aspecto:

—¿Él te ha dado algo a ti?

Su visitante sonrió:

—Ni tan siquiera un cigarrillo. Yo siempre tengo los bolsillos repletos de ellos, y él nunca; así que se limita a coger de los míos. Oh, señora Brook —continuó—, también conmigo (¡aunque yo gozo asimismo de una gran libertad!) se notaría.

—Supongo que me lo harías saber —repuso ella.

—Sí, te lo haría saber.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker