La Lección del maestro
La Lección del maestro —Eh... Lady Watermouth nos dijo que usted venía; me pidió que sólo lo cuidara —Paul Overt le dio las gracias, con lo que le resultó grato al momento, y se volvió con él para dirigirse hacia los otros—. Todos se han ido a la iglesia... todos menos nosotros —continuó el extraño mientras andaban—; estamos ahí sentados, es un lugar tan alegre. —Overt declaró que era alegre en verdad: era un lugar encantador. Comentó que estaba sintiendo tan agradable impresión por primera vez.