La Torre de Marfil
La Torre de Marfil —No del todo —sonrió nuestro joven—. Sin embargo, puede que ahora, con mayor inspiración, llegue al final.
Su invitado puso cara de no entender cómo alguien podÃa haberlo dudado a esas alturas. Pero no dejaba de ser algo extraordinario.
—Y cómo es que tu falta de aritmética no ha redundado en falta de orden? A no ser que me equivoque, y seas de ésos a los que lo mismo les da ocho que ochenta…