La Torre de Marfil
La Torre de Marfil Rosanna seguía mirándola. A los ojos de un observador, podría parecer incluso poseída, a su pesar, por algún potente hechizo. Era una sensación antigua, ya la había tenido muchas veces: cuando Gussy levantaba la cabeza y se lanzaba, como decía Davey, parecía que podría hacer lo que quisiera con su víctima; es decir, hasta a ella se lo parecía…; parecer que nunca se correspondió con una admisión por parte de la propia señorita Gaw. Más allá de la apariencia, en todo caso, iban acumulándose cosas a uno y otro lado, y Rosanna ciertamente conocía las del suyo. Con todo, fue con una especie de trémolo vocal demasiado débil en medio de un potente sonido orquestal como se oyó a sí misma repetir como un eco:
—¿Las claves…?
—Sí, es tan curioso que haya tantas… ¡Y todas reunidas aquí!