Las alas de la paloma

Las alas de la paloma

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Bueno, en paz contigo.

—¡Oh, «en paz»! —murmuró sin apartar la vista del fuego.

—La paz de haber amado.

Densher alzó los ojos hacia ella.

—¿Es eso paz?

—De haber sido amada —continuó—. Es decir —concluyó—, de haber llevado a término su pasión. No quería otra cosa. Ha tenido todo lo que quería. —Lucida y solemne como siempre, lo dijo con una bella autoridad, a la que él no pudo responder con palabras. Sólo pudo mirarla, aunque con la sensación de estar dando, a su pesar, la impresión de asentir con su silencio. Casi como si lo interpretara de ese modo, ella se levantó de la mesa y fue hacia la chimenea—. Tal vez te parezca horrible que ahora, que ya —recalcó la palabra—, pretenda sacar conclusiones. Pero no hemos fracasado.

—¡Oh! —se limitó a murmurar Densher.

Una vez más, estaba cerca de él, tanto como el día que fue a verle en Venecia, cuyo recuerdo sirvió para subrayar y recalcar ese hecho. En tales condiciones, apenas podía negar nada de lo que ella decía, y lo que decía era, visiblemente, fruto de ese mismo convencimiento.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker