Las Bostonianas
Las Bostonianas —SÃ, esa es su residencia, su residencia principal, ya que vive muy unida a la prima de usted. ¿No es su prima la señorita Chancellor?
—No nos aferramos demasiado a ese parentesco —dijo Ransom, sonriendo—. ¿Están muy unidas ambas jóvenes?
—Usted se podrÃa dar cuenta si observase a la señorita Chancellor cuando Verena se entrega a la elocuencia. Es como si alguien tocara las cuerdas de su corazón. Parece vibrar con el eco de cada palabra. Es una amistad muy Ãntima y muy hermosa, y nosotras les deseamos todo el bien posible. ¡Ambas trabajarán juntas por una gran causa!
—Asà lo espero —comentó Ransom—. Pero no obstante dice usted que la señorita Tarrant pasa buena parte del tiempo con sus padres.
—SÃ, parece que siente mucho afecto por ellos. Si la viera usted en su casa, dirÃa que es una hija perfecta. ¡La vida que lleva es encantadora! —exclamó la señorita Birdseye.
—¿Si la viera yo en su casa? ¡Eso es precisamente lo que deseo! —replicó Ransom, sintiendo que si querÃa llegar a ese punto, no debÃa tener demasiados escrúpulos—. No he olvidado que cuando la conocà me invitó a visitarla.