Las Bostonianas
Las Bostonianas Los razonamientos de la señorita Birdseye fueron mucho más elementales, y no se le ocurrió presentar al joven a Verena Tarrant, a quien al parecer sus padres estaban presentando a un grupo de amigos en el otro extremo de la sala. La señorita Birdseye recordó a ese respecto que Verena habÃa estado ausente durante mucho tiempo, casi un año; habÃa ido a visitar a unos amigos en el Oeste, y por consiguiente resultaba casi una extraña a la mayorÃa de los integrantes del cÃrculo de Boston. La doctora Prance la estaba observando con sus pequeños ojos fijos y penetrantes, y la buena señora se preguntaba si aquella estarÃa molesta por haber asistido a su reunión. TenÃa la impresión general de que las personas de genio tienen siempre un temperamento irascible, y ese podÃa ser el caso de la doctora Prance. Quiso decirle que podÃa retirarse si asà lo deseaba; pero hasta la mente nada sofisticada de la señorita Birdseye comprendÃa que aquella era una fórmula poco adecuada para tratar a un invitado. Trató de sacar de su ensimismamiento al joven sureño; le dijo que consideraba que pronto tendrÃan una sesión muy interesante. La señora Farrinder era capaz de entretener perfectamente al público cuando se lo proponÃa. Y entonces la señorita Birdseye pensó que debÃa presentarlo a la doctora Prance: eso le servirÃa como pretexto para haberla hecho subir. Es más, le harÃa bien interrumpir un poco su trabajo de vez en cuando; la doctora continuaba sus estudios médicos durante la noche, y la señorita Birdseye, que dormÃa poco (Mary Prance querÃa tratarla precisamente contra el insomnio), la habÃa oÃdo varias veces a las primeras horas de la madrugada, por su ventana abierta (el aire fresco era una de sus obsesiones) afilando sus instrumentos (tenÃa la vaga creencia de que disecaba animales), en un pequeño laboratorio fisiológico que habÃa instalado en el cuarto trasero, el cuarto que, de no haber sido doctora, hubiese sido su dormitorio, y que tal vez lo era, a pesar de las vivisecciones, ¿cómo podÃa saberlo la señorita Birdseye? Presentó a sus dos jóvenes amigos, tal vez con un poco de incoherencia, y luego fue a tratar de animar a la señora Farrinder.