Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —Pero ¿con cuánta frecuencia vendrás? —Como él no respondiera, ella lo acució—: ¿Con mucha, muchÃsima frecuencia?
Él siguió titubeando.
—Mi querida señora… —comenzó. Entonces hizo otra pausa, continuando al siguiente instante con un cambio de tono—: ¡Qué graciosa eres! Muy bien, de acuerdo —dijo—: con mucha, muchÃsima frecuencia.
—¡Estupendo! —De un salto Maisie se bajó del carruaje. La señora de Beale se hallaba en casa, mas no en el salón, y cuando el mayordomo se hubo retirado para ir a buscarla, de improviso la niña espetó:
—Pero ¿qué será de la señora Wix mientras yo permanezca aqu�
—¡Ah, eso habrÃas debido pensarlo antes! —dijo su compañero con el primer matiz de aspereza que ella le habÃa oÃdo jamás.