Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa Al principio ella se quedó tan desconcertadamente aturdida como cuando habÃa asistido a las revistas musicales a las que la habÃa llevado Sir Claude; no vio nada en aquellas afirmaciones salvo lo que derechamente implicaban:
—Y ¿ya nunca, nunca volveré a verte…?
—¿… si por fin marcho a Estados Unidos? —Beale lo encaró con varonil franqueza—: ¡Nunca, nunca, nunca!
Ante esto, con total incongruencia, ella se desmoronó: todo desapareció, todo excepto el horror a oÃrse a sà misma pronunciar nÃtidamente tamaña indecencia como serÃa la aceptación de aquello. Conque logró rehacerse y dijo:
—Entonces no me separaré de ti.