Lo que Maisie sabía
Lo que Maisie sabía —Junto a la señora de Beale? —Maisie soltó el sombrero, y hubo algo que la conmovió en la turbada, casi achantada forma como ante la demanda de su compañera él reaccionó haciéndolo girar una y otra vez entre sus dedos. Ella había visto hacer eso a personas que, estaba segura, no hacían ninguna otra de las cosas que hacía Sir Claude—. Todavía yo no sabría decirlo, mi querida amiga. Ya lo veremos; hablaremos de ello mañana. Mientras tanto necesito tomar un poco el aire.
De espaldas a la ventana, la señora Wix alzó la cabeza hasta un grado que, aunque sólo fuese por un instante, tuvo el efecto de detenerlo:
—¡Se me hace que ni todo el aire de Francia reunido, Sir Claude, podrá darle el valor para negar que usted sencillamente tiene miedo de ella!
¡Oh, esta vez él asumió un aire de veras raro, y para calificarlo así Maisie no tenía necesidad de la fraseología de Susan! Ella misma lo habría dicho espontáneamente con sólo verlo mientras, con la mano en el pomo de la puerta, desplazaba la mirada desde la hijastra hasta la institutriz y viceversa. Concentrándola en los ojos de Maisie, aunque fuera nada más que durante un lapso infinitesimal, hubo algo que él le comunicó e intentó explicar. Sin embargo, sus labios no articularon explicación alguna, sino que se limitaron a rendirse ante la señora Wix: