Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —¡Oh, no! —Fue como si se sintiese ultrajada ante la mera posibilidad—. Sencillamente vamos resolviendo los problemas conforme van presentándose. —Tuvo una repentina inspiración, que reforzó mediante una sonrisa—: Estamos aquà examinando qué podemos permitirnos. —Hasta ahora nunca en su vida habÃa exigido Maisie que se le aplaudiera ningún acierto, mas deseó que esta vez, sinceramente, se le reconociera de algún modo lo que estaba haciendo. Y de hecho sintió que Sir Claude estaba reconociéndoselo a pesar de que ella tuvo miedo de mirarlo, miedo de que ante él se le saltaran las lágrimas. A quien ella miró fue a la señora Wix; y se superó a sà misma—: Considero que no tengo por qué portarme mal con la señora de Beale.
Tras esto, oyó un profundo sonido, alguna cosa inarticulada y tierna, procedente de Sir Claude; pero la señora Wix no tuvo ningún escrúpulo en que a ella misma sà se le saltaran sus propias lágrimas:
—¿Y consideras que sà tienes por qué portarte mal conmigo? —La pregunta resultó tanto más turbadora cuanto que la emoción de la señora Wix no privó a ésta de la ventaja lograda—. ¡Si usted vuelve a ver a esa mujer, estará perdido! —declaró para su compañero.