Los Periódicos
Los Periódicos —¿Como cuánto tiempo creen ustedes que...?
Bight se vio obligado a pensarlo, ciertamente.
—A mi modo de ver, Beadel se ha excedido ya.
El pobre hombre se lo quedó mirando.
—Pero ¿y si no está en su mano...?
Bight lanzó una carcajada.
—Claro; digo en caso de que lo estuviera.
Maud intervino de nuevo y, como la pregunta iba dirigida a Bight, Marshal aguzó los oídos.
—¿Te parece que Beadel se ha excedido?
Una vez más, Bight tuvo que reflexionar. Sin embargo, su respuesta no fue nítida.
—No creo que podamos afirmarlo a menos que también él pueda hacerlo. No me parece que, sin ver el asunto, y juzgando el caso especial, uno pueda llegar a saber a ciencia cierta cómo debe considerarse. Por una parte, podría ser que hubiera echado a perder, por así decirlo, su mercado. Por otra, puede ser que se haya superado a sí mismo.
—Podría ser —terció Maud— su consagración definitiva. —Claro —Marshal estaba rozagante—, esa posibilidad no se puede descartar.