Otra vuelta de tuerca

Otra vuelta de tuerca

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

19

Fuimos directamente al lago, como lo llamaban en Bly, y me atrevo a decir que lo llamaban, aunque creo que bien podía ser, en realidad, una extensión de agua menos llamativa de lo que resultaba a mis ojos inexpertos. Poco familiarizada estaba con extensiones de agua, y el estanque de Bly, en las pocas ocasiones en que, con la protección de mis alumnos, había consentido en recorrer su superficie en el bote de poco calado fondeado allí para nuestro uso, me había impresionado tanto por su amplitud como por su agitación. El embarcadero habitual estaba a media milla de la casa, pero yo tenía la íntima convicción de que, dondequiera que estuviese Flora, no sería cerca de la casa. Había escapado para una pequeña aventura, y desde el día de la verdadera gran aventura que compartimos junto al estanque, me había fijado durante nuestros paseos en los sitios más de su agrado. Esta era la razón de que ahora hubiera marcado un rumbo tan preciso a los pasos de la señora Grose, un rumbo al que, cuando se percató, opuso una resistencia que de nuevo demostraba su gran ofuscación.

—¿Se dirige hacia el agua, señorita? ¿Cree usted que se ha caído?

—Puede ser, aunque creo que la profundidad no es muy grande. Pero creo más probable que esté en el sitio desde donde, el otro día, vimos juntas lo que ya le conté a usted.

—¿Cuando simulaba no ver nada?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker