Washington Square
Washington Square —Su hija será inmensamente rica —dijo, en voz baja.
—Precisamente ése es el problema.
—Y, si Morris se casara con ella, entonces… entonces… —Y calló, por timidez.
—¿DispondrÃa de todo su dinero? De ningún modo. DispondrÃa de los diez mil dólares anuales que le dejó su madre, mientras que hasta el último penique de mi propia fortuna, que me he ganado con gran esfuerzo en el ejercicio de mi profesión, serÃa para mis sobrinos.
La señora Montgomery bajó los ojos al oÃr estas palabras y se quedó un rato mirando la estera que cubrÃa el suelo.
—Imagino que pensará usted —dijo el doctor, echándose a reÃr— que ésa serÃa una manera muy fea de tratar a su hermano.
—Ni mucho menos. Es demasiado dinero para conseguirlo tan fácilmente por el hecho de casarse. No me parecerÃa justo.
—Es justo conseguir todo lo que uno pueda. Pero en este caso su hermano no podrá. Si Catherine se casa sin mi consentimiento, no recibirá ni un penique de mi bolsillo.
—¿Es eso cierto? —preguntó la señora Montgomery, levantando la vista.
—Tan cierto como que estoy aquà sentado.