Washington Square

Washington Square

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Lo vi en casa de Marian —explicó la señora Penniman—. Va por allí con frecuencia y les preocupa que un día puedas coincidir con él. Me parece que por eso va. Tiene muchas ganas de verte. —Catherine no dijo nada, y su tía continuó—: Al principio no lo reconocí, por lo mucho que ha cambiado, pero él me conoció a la primera. Dice que no he cambiado nada. Ya sabes lo educado que ha sido siempre. Él salía cuando yo llegaba, y dimos un paseo. Sigue siendo muy apuesto, claro que parece mayor y no es tan… tan animado como antes. Transmitía una sensación de tristeza, aunque eso ya le ocurría antes, sobre todo cuando se marchó. Me temo que no ha triunfado, que no ha llegado a prosperar. Creo que no pone suficiente empeño y eso, en resumidas cuentas, es lo que permite triunfar en este mundo. —La señora Penniman llevaba más de una quinta parte de siglo sin mencionar el nombre de Morris Townsend a su sobrina, pero ahora que había roto el maleficio, parecía ansiosa por compensar el tiempo perdido, como si oírse hablar de él le causara una suerte de euforia. Procedió, no obstante, con notable cautela, deteniéndose de cuando en cuando para dejar que Catherine diese alguna señal. Catherine no dio más señal que la de interrumpir el balanceo de su mecedora y el aleteo de su abanico; se quedó inmóvil y muda—. Fue el martes pasado —continuó la señora Penniman— y desde entonces he estado dudando si decírtelo o no. No sabía cómo te lo podías tomar. Al final pensé que, como ha pasado tanto tiempo, lo más probable es que no te produjese ningún sentimiento en particular. Volví a verlo después de que nos encontrásemos en casa de Marian. Nos cruzamos por la calle, y me acompañó un trecho. Lo primero que hizo fue hablar de ti; me hizo muchas preguntas. Marian no quería que te lo contase; no quería que supieras que lo reciben en su casa. Yo le dije a Morris que estaba segura de que al cabo de tantos años no podía molestarte, que no censurarías la hospitalidad que pudieran ofrecerle en casa de sus primos. Le dije que para eso tendrías que estar muy resentida. Marian tiene una idea de lo más estrafalaria de lo que ocurrió entre vosotros; cree que él se portó de una manera inconcebible. Me tomé la libertad de recordarle los hechos y de poner las cosas en su lugar. Él no te guarda ningún rencor, Catherine: eso te lo garantizo. Y mira que de ser así podría excusársele, porque no le ha ido nada bien. Ha viajado por todo el mundo y ha tratado de abrirse camino en todas partes, pero su mala estrella se lo ha impedido. Es muy curioso cómo habla de su mala estrella. Todo le ha fallado: todo menos su… tú lo conoces, lo recordarás… su orgullo y su buen ánimo. Tengo entendido que se casó con una mujer en Europa. Ya sabes que en Europa tienen una manera muy peculiar de casarse, muy realista. Lo llaman matrimonio de conveniencia. Ella murió poco después. Según me ha dicho Morris, pasó muy fugazmente por su vida. Lleva diez años fuera de Nueva York; regresó hace unos días. Lo primero que hizo fue preguntarme por ti. Estaba al corriente de que no te habías casado; parecía muy interesado en eso. Dice que tú has sido el verdadero amor de su vida.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker