Washington Square
Washington Square Catherine había resistido que la señora Penniman se explicara punto por punto y pausa tras pausa, sin interrumpirla una sola vez. Fijó la mirada en el suelo y escuchó. Sin embargo, la última frase de su tía fue seguida de una pausa singularmente cargada de significado, y entonces se decidió a hablar. Se observará que, antes de decir nada, había recibido abundante información sobre Morris Townsend.
—Por favor, no digas nada más; por favor, no sigas con ese tema.
—¿Es que no te interesa? —preguntó la señora Penniman con medrosa malicia.
—Me duele —dijo Catherine.
—Temía que dijeras eso. Pero ¿no crees que podrías llegar a acostumbrarte? ¡Tiene tantas ganas de verte!