Washington Square
Washington Square —Es muy rebuscada —señaló la señora Almond, que siempre aprovechaba la ocasión de comentar con su hermano las rarezas de la señora Penniman—. Me pidió que no te contase que habÃa venido a interesarse por el señor Townsend, pero naturalmente me negué. Siempre anda con secretos.
—Y, al mismo tiempo, a veces no hay nadie que diga las cosas con mayor crudeza. Es como un faro que alterna la oscuridad más absoluta con un brillo cegador. Pero ¿qué le dijiste? —se interesó el doctor.
—Lo mismo que a ti. Que no sé mucho de él.
—Seguro que la desilusionaste mucho. Lo habrÃa preferido culpable de un crimen pasional. En todo caso, debemos informarnos. Me han dicho que nuestro caballero es primo del muchachito a quien estás a punto de confiar el futuro de tu hija.