Washington Square
Washington Square —¿Y qué le hace tan interesante…? ¿Su atractivo?
—Sus desgracias, Austin.
—¿Ha sufrido alguna desgracia? Eso, desde luego, siempre es interesante. ¿Gozas de libertad para revelar alguna de estas desgracias?
—No creo que a él le gustase —respondió Lavinia—. Me ha contado muchas cosas de su vida; en realidad me lo ha contado todo. Sin embargo, no creo que deba contarlas yo. Él también te las contarÃa a ti, no me cabe duda, si te viera dispuesto a escucharle con amabilidad. Con amabilidad se consigue cualquier cosa de ese joven.
Austin Sloper no pudo contener la carcajada.
—En ese caso, le pediré con mucha amabilidad que deje en paz a Catherine.
—¡Bueno! —dijo la señora Penniman, apuntando a su hermano con el Ãndice y disparando al tiempo el dedo meñique—. Es probable que Catherine le haya dicho algo más amable.
—¿Que lo ama? ¿Te refieres a eso?
La señora Penniman bajó la vista.
—Ya te he dicho, Austin, que no se ha confiado a mÃ.
—Pero supongo que tú tendrás una opinión, de todos modos. Eso es lo que quiero saber; aunque también te advierto de que no la consideraré concluyente.