Washington Square
Washington Square —Si no son cuatro serán tres, o cinco. Paso todo el dÃa fuera y no veo nada. Pero, cuando ocurren cosas asÃ, debes tenerme al corriente.
Con las cejas todavÃa enarcadas, su hermana reflexionó profundamente.
—Querido Austin —dijo por fin—, soy incapaz de delatar una confidencia. Antes prefiero sufrir lo que sea necesario.
—No temas; no sufrirás. ¿A qué confidencia te refieres? ¿Te ha exigido Catherine un voto de secreto eterno?
—De ninguna manera. Catherine no me ha contado todo lo que podrÃa contar. No se ha confiado a mÃ.
—Entonces, ¿es el joven quien te ha convertido en su confidente? PermÃteme decirte que es muy indiscreto de tu parte establecer alianzas secretas con jóvenes caballeros; quién sabe a dónde podrÃan llevarte.
—No entiendo por qué llamas a eso alianza. Me interesa mucho el señor Townsend; no lo oculto. Pero no hay nada más.
—Tal como están las cosas eso ya es más que suficiente. ¿A qué viene tanto interés por el señor Townsend?
—¡Pues —caviló la señora Penniman— a que es un hombre muy interesante!
El doctor tuvo que recurrir a su paciencia.