Rule (Hombres tatuados)
Rule (Hombres tatuados) Rule cerró los ojos, el peso de la culpa cayendo sobre sus hombros. Siempre habÃa sido el hijo problemático, el que nunca cumplÃa con las expectativas, pero esta vez el precio parecÃa demasiado alto.
—¿Y qué hago ahora? —preguntó, su voz apenas un susurro.
—Deja de huir, Rule. —Fue Shaw quien habló de nuevo, su tono lleno de una mezcla de frustración y dolor. Se acercó a él, sus ojos verdes ardiendo con una intensidad que lo desarmó—. Ya basta de culpar al mundo por lo que pasó con Remy. Ya basta de culparte a ti mismo.
—No entiendes cómo se siente. —La voz de Rule se quebró, y por un momento, pareció más vulnerable que nunca—. Él era el bueno. Siempre fue el bueno, y yo no fui suficiente para él.
Shaw extendió la mano y tomó la suya.
—No tienes que ser suficiente para nadie más que para ti mismo.
Por un instante, Rule quiso creerle. Pero el miedo seguÃa ahÃ, como una sombra que lo acechaba desde el rincón más oscuro de su mente.
Esa noche, Rule encontró a Rome en el porche trasero, una cerveza en la mano y el ceño fruncido como si estuviera librando su propia batalla interna.
—¿Crees que mamá y papá alguna vez van a perdonarme? —preguntó Rule, sin preámbulos.