Rule (Hombres tatuados)
Rule (Hombres tatuados) Rome lo miró, sus ojos llenos de una mezcla de cansancio y algo que podría haber sido compasión.
—Hermano, el problema nunca ha sido si ellos te perdonan. Es si tú te vas a perdonar a ti mismo.
Rule no respondió. En su lugar, se quedó mirando la oscuridad más allá del jardín, preguntándose si alguna vez encontraría la manera de salir de ese abismo en el que había estado atrapado por tanto tiempo.
Shaw estaba sola en su apartamento cuando escuchó el golpe en la puerta. Cuando la abrió, encontró a Rule allí, empapado por la lluvia y con una expresión que era una mezcla de desesperación y determinación.
—¿Puedo pasar?
Ella asintió, y él cruzó el umbral como si estuviera entrando en territorio enemigo. Por un momento, ninguno de los dos habló. Luego, Rule levantó la vista y la miró directamente a los ojos.
—No soy bueno en esto. Pero estoy aquí porque no puedo dejar que todo termine así.
Shaw cruzó los brazos, tratando de mantener la distancia que tanto le había costado construir.
—¿Qué quieres, Rule?
—Quiero ser alguien mejor, por ti… pero también por mí.