Sempiterno
Sempiterno Brendan no responde. Se limita a observarla, como si temiera que, si lo hace, algo dentro de él se rompa.
Mientras tanto, Iver se encierra más en sí mismo. Ya no confía plenamente en nadie, ni siquiera en Caleb. Nota la rabia contenida en él, el temblor en sus manos cuando menciona a Sawyer. Nota también que Bex no duerme. Que se levanta por las noches a revisar los mapas una y otra vez, como si esperara que el enemigo se delatara por arte de magia.
Un viejo nombre regresa al tablero: Axel. Excompañero, traidor probable. Caleb se opone a contactarlo. Bex quiere arriesgarse.
—Si él sabe dónde está Sawyer, podríamos adelantarlo.
—O podría llevarnos directo a una emboscada.
La posibilidad de buscarlo se vuelve otra grieta entre ellos. La misión los desborda. Ya no son un equipo, son un montón de soldados rotos con objetivos compartidos y corazones desincronizados.
En una misión de reconocimiento, Victoria y Brendan se infiltran en un edificio sospechoso. Victoria detecta una cámara. Brendan se anticipa. Se mueven con una sincronía casi telepática, pero al final del recorrido, encuentran algo que no esperaban: una fotografía.
Es ella. Antes de todo. Sonríe. Está feliz. Victoria la observa largo rato, como si pudiera hablarle.