La decisión más difÃcil
La decisión más difÃcil A la mañana siguiente, Kate pidió hablar con todos. La familia se reunió en su habitación, donde ella los esperaba con una sonrisa débil pero sincera. —Quiero que sepan que los amo —dijo, con esfuerzo—. Pero también quiero que me dejen ir. Esto no es vida. No quiero que sigan luchando por algo que no puede cambiar.
Sara comenzó a llorar, pero esta vez no discutió. Por primera vez, permitió que las palabras de su hija la alcanzaran. La familia se abrazó, cada uno dejando salir el dolor que habÃan acumulado durante años.
Cuando Kate falleció unos dÃas después, lo hizo rodeada de amor, no de lucha. Su partida fue dolorosa, pero también liberadora, una paz que la familia no sabÃa que necesitaba.
En los meses que siguieron, los Fitzgerald encontraron una nueva forma de vivir. Sara comenzó a trabajar en un centro para familias con niños enfermos, usando su experiencia para ayudar a otros. Brian pasaba más tiempo con Anna, construyendo una relación que habÃa sido descuidada durante años. Jesse empezó a estudiar fotografÃa, capturando momentos que antes habrÃa ignorado.
Y Anna… Anna comenzó a descubrir quién era fuera de la sombra de su hermana. Sus cicatrices aún estaban allÃ, pero ahora las veÃa como un recordatorio de todo lo que habÃa sobrevivido.