La decisión más difícil
La decisión más difícil Por otro lado, Sara no pensaba rendirse. Esa misma noche, comenzó a planear cómo luchar contra la demanda, convencida de que esto no era solo una cuestión legal, sino una batalla por la vida de Kate.
Anna había encendido la chispa, pero el fuego recién comenzaba a propagarse.
La demanda de Anna había lanzado a la familia Fitzgerald a un territorio desconocido, una especie de guerra en la que todos eran soldados, pero nadie sabía cómo ganar. Sara estaba decidida a detener lo que veía como una traición impensable, mientras Brian, atrapado entre su esposa y su hija, trataba de ser el mediador en un conflicto donde no había terreno neutral.
En medio del caos, Kate permanecía como el epicentro silencioso de la tormenta. Desde su cama del hospital, veía cómo las visitas familiares se reducían a discusiones, a silencios tensos. Su cuerpo estaba débil, pero sus ojos seguían brillando con una mezcla de tristeza y resignación.
