La decisión más difÃcil
La decisión más difÃcil —¿De verdad lo hizo? —preguntó Kate cuando Sara entró en la habitación después de una larga discusión con el abogado. —Lo hizo —respondió su madre, exhalando profundamente mientras se sentaba junto a su cama. —Quizá deberÃas dejarla —dijo Kate con voz suave, pero Sara negó con la cabeza, furiosa. —¿Cómo puedes decir eso? Anna no entiende lo que está en juego. ¡Esto no se trata solo de ti, se trata de todos nosotros!
Kate no respondió, pero el peso de sus palabras quedó suspendido en el aire. HabÃa algo en sus ojos, una verdad que Sara se negaba a ver, como si mirar directamente al sufrimiento de su hija mayor la forzara a aceptar algo que no podÃa soportar.
Mientras tanto, Anna volvÃa al despacho de Campbell Alexander. Las cámaras de los periodistas ya se alineaban afuera, atraÃdas por la escandalosa idea de una niña demandando a sus propios padres.
—¿Estás segura de esto? —preguntó Campbell cuando ella se sentó frente a él, pequeña pero firme. —No puedo seguir siendo solo un cuerpo para salvar a Kate. Quiero ser algo más —respondió Anna, y su voz, aunque suave, tenÃa la fuerza de alguien que habÃa tomado una decisión irreversible.