La decisión más difÃcil
La decisión más difÃcil Campbell no era del tipo sentimental, pero las palabras de Anna le hicieron recordar un momento de su propia vida, un instante en el que él también habÃa sentido que debÃa luchar contra algo más grande que él. Sacudió la cabeza y volvió a enfocarse. —Entonces, prepárate. Esto no va a ser fácil.
Mientras tanto, Jesse observaba el conflicto desde las sombras, como siempre lo hacÃa. Vagaba por las calles de noche, prendiendo pequeños incendios en edificios abandonados, una especie de ritual para intentar apagar el caos dentro de él. Nadie en la familia parecÃa notarlo, y esa invisibilidad lo habÃa convertido en un espectador de lujo del drama que consumÃa a su hogar.
Una noche, regresó a casa y encontró a Anna sentada en las escaleras del porche, mirando al vacÃo. —¿Qué pasa, pequeña rebelde? —preguntó, encendiendo un cigarrillo. —Nada. Todo. No lo sé —respondió ella, encogiéndose de hombros. —No te culpes. Mamá siempre ha sido una fuerza de la naturaleza. Te romperá si no peleas fuerte.
Anna lo miró, sorprendida por su franqueza. Nunca habÃan hablado mucho, pero en ese momento, Jesse parecÃa ser la única persona que entendÃa su lucha. —¿Y tú? ¿Qué haces para pelear? Él soltó una risa amarga. —A mà ya me rompió hace mucho.