La decisión más difÃcil
La decisión más difÃcil Mientras tanto, Brian se refugiaba en su estación de bomberos, arreglando cosas que no necesitaban arreglo solo para evitar el caos en casa. Cada llamada al hospital, cada mirada de Sara, era una carga que no sabÃa cómo manejar. QuerÃa salvar a todos, pero sabÃa que no podÃa.
Los caminos de cada miembro de los Fitzgerald se volvÃan más inciertos. Todos se movÃan en direcciones opuestas, pero el destino los seguÃa arrastrando hacia un choque inevitable.
El tribunal era un campo de batalla disfrazado de orden. Anna, sentada junto a Campbell Alexander, parecÃa más pequeña de lo habitual, pero sus ojos reflejaban la misma determinación que la habÃa llevado hasta allÃ. Frente a ella, Sara Fitzgerald luchaba por mantener la compostura, pero su rabia hervÃa bajo la superficie, lista para desbordarse. Brian, en silencio, ocupaba su asiento como si fuera un espectador más, atrapado entre dos amores imposibles de reconciliar.
—SeñorÃa, esta no es una demanda común —dijo Campbell con un tono seguro, mientras caminaba frente al juez—. Estamos hablando de una niña que nunca ha tenido elección. Su cuerpo ha sido tratado como una herramienta, no como algo que le pertenece.
