La muy catastrófica visita al zoo
La muy catastrófica visita al zoo Los niños repasan cada momento. Vuelven a reconstruir la jornada. Incluso comienzan a hacer una lista de sospechosos. El director, que aparece demasiado. El conserje, que no estuvo ese día. ¿Y por qué justo esa semana hubo una fuga de agua… que nadie notó?
La abuela de Giovanni se convierte en su mentora. Les habla del “modus operandi”, del “perfil psicológico” y de la importancia de seguir las pistas con frialdad.
—“Pero sobre todo —dice—, buscad quién se benefició.”
Y entonces, Joséphine lo ve. Una idea. Un destello. Un patrón. Todo se encadena. La catástrofe no fue un acto aleatorio… fue parte de algo más grande.
Y con el zoológico a la vuelta de la esquina, sospechan que el culpable no ha terminado su obra. Lo que viene podría ser aún más catastrófico.
La investigación entra en una fase crítica. Joséphine y sus compañeros ahora saben algo importante: el sabotaje al colegio especial no fue un hecho aislado. Fue el inicio de algo. Un movimiento calculado. Y lo más escalofriante es que cada pista lleva al mismo nombre: el Director.