La muy catastrófica visita al zoo
La muy catastrófica visita al zoo —“Nuestro colegio es chiquitito. Solo hay una clase. Pero es el mejor lugar del mundo. Y lo mejor de todo es la señorita Jennings.”
Ahí están sus cinco compañeros: Artie, hipocondríaco obsesionado con las enfermedades; Thomas, karateca por herencia; Otto, el sabiondo que colecciona diccionarios; Giovanni, hijo de ricos con mayordomo incluido; y Yoshi, silencioso, obsesivo, escultor de plastilina. Todos únicos. Todos inseparables.
Un lunes aparentemente normal, algo ocurre. La escuela especial está rodeada por camiones de bomberos. Algo huele mal —y no solo en sentido figurado—. La directora rompe en llanto. El colegio ha sido completamente... siniestrado.
—“Una catástrofe nunca sucede de buenas a primeras. Es el desenlace de muchas mini catástrofes anteriores.”
Los lavabos se han desbordado, inundando el lugar. Los grifos quedaron abier
La noticia del desastre se extiende como pólvora: el colegio especial ha quedado inutilizable. Los niños están devastados. El jardín con flores, la sala de juegos, su rincón de plastilina… todo se ha perdido. Pero lo más doloroso es ver llorar a la señorita Jennings. Ella era el corazón de ese pequeño universo, y ahora, también está rota.
