Mide lo que importa
Mide lo que importa Los objetivos deben ser breves y fáciles de comprender. Evitar la ambigüedad asegura que todos los involucrados tengan la misma interpretación del propósito, lo que reduce la posibilidad de malentendidos y enfoques divergentes.
Los resultados clave son el cómo se logrará el objetivo. Estos deben ser específicos, medibles y definidos dentro de un marco de tiempo concreto. Un resultado clave no es una lista de tareas, sino un indicador que mide el progreso hacia el objetivo. Por ejemplo, para el objetivo mencionado anteriormente, un resultado clave podría ser incrementar el puntaje promedio de satisfacción del cliente en un 15% para fin de año.
Un buen conjunto de resultados clave debe proporcionar una imagen clara y objetiva del progreso. Cada resultado clave debe ser evaluado al final del periodo definido como alcanzado o no alcanzado, sin ambigüedad.
Identificar las prioridades clave : Antes de redactar OKR, es fundamental tener claridad sobre las prioridades organizacionales y cómo estas se alinean con la misión general.
Involucrar a los equipos : Los mejores OKR son aquellos que se desarrollan de manera colaborativa. Involucrar a los equipos asegura que los objetivos sean relevantes y alcanzables.
