La vieja guardia
La vieja guardia —Solo me oriné un poco.
—Tienes suerte de seguir orinando.
Ruiz aparece con otros cinco soldados. Sus ojos frÃos escanean la zona.
—Movimiento enemigo detectado al noreste —dice.
John gira la cabeza. Algo se mueve entre los árboles. Sombras ágiles, ojos brillantes.
—No disparen hasta que los identifiquemos —ordena Ruiz.
Pero ya es tarde.
Un chillido rasga el aire. Los aliens atacan.
Son rápidos. Más rápidos de lo que deberÃan ser.
Criaturas esbeltas, piel oscura, garras afiladas. Ojos que reflejan la luz.
Benton dispara primero. Una ráfaga de plasma atraviesa el follaje y revienta el pecho de uno de ellos.
Pero hay más. Demasiados.
John aprieta el gatillo. Su rifle ruge, la energÃa chisporrotea. Un alien cae, pero dos más lo rodean.
Siente una garra rozar su brazo. Demasiado cerca.
Ruiz destroza a uno con un disparo certero a la cabeza.
—¡Retirada a la zona segura!
John y Benton corren tras él, abriendo fuego. El aire huele a ozono y sangre quemada.