La vieja guardia
La vieja guardia Cinco segundos.
Respira hondo. Si esto es el fin, que asà sea.
Tres.
Dos.
Uno.
Las cápsulas son lanzadas al vacÃo.
El descenso es un torbellino de fuego y caos.
El casco de John se llena con alertas mientras su cápsula atraviesa la atmósfera a velocidad mortal. El aire vibra, el metal se calienta.
Impacto en cinco segundos.
Los retros se activan a último momento. Una sacudida brutal y un crujido metálico.
John se estrella contra el suelo.
Las compuertas explotan hacia afuera y sale disparado, rifle en mano. Bienvenido a Coral.
El calor es sofocante. Vegetación densa, humedad en el aire, sonidos alienÃgenas en todas direcciones.
A su alrededor, otras cápsulas aterrizan en una lluvia de fuego. Un par chocan contra los árboles y estallan en llamas.
—¡Fórmense! —grita Ruiz en el canal de la Red Conectiva.
John corre entre la maleza, buscando a su equipo. Encuentra a Benton saliendo de su cápsula, aturdido pero vivo.
—¿Estás bien?