La vieja guardia
La vieja guardia Los alienÃgenas los rodean. Son más rápidos esta vez. Más organizados. Aprendieron.
John rueda hacia una roca, recargando mientras el calor del combate lo envuelve.
Benton se arrastra hacia él.
—¡Nos jodieron, Perry!
John escanea la zona. No hay forma de aguantar mucho tiempo.
Ruiz se mueve como una máquina. Cada disparo, una muerte.
—¡Retrocedan hacia la colina!
El grupo empieza a moverse, cubriéndose unos a otros. Pero no todos llegan.
Un grito desgarrador. Es Jensen.
John lo ve caer, una lanza alienÃgena atravesándole el pecho.
No hay tiempo para ayudarlo.
La colina es su única salvación.
John y Benton llegan primero, cubriendo la retirada del resto. Las balas de plasma iluminan la noche.
Ruiz salta la última roca y se cubre a su lado.
—¡Esto es una mierda! —gruñe Benton.
Ruiz se rÃe, sin humor.
—Bienvenidos a la guerra.
La batalla dura hasta el amanecer.