El método Silva para obtener ayuda del otro lado
El método Silva para obtener ayuda del otro lado Aplicar esta conexión en la vida diaria no solo mejora los resultados externos. Eleva el estado de conciencia, fortalece la confianza interior, convierte cada día en una experiencia más plena. Porque cuando se trabaja en sociedad con el otro lado, la vida deja de ser una lucha… y se transforma en una danza.
Para establecer una conexión firme y constante con el otro lado, se requiere práctica diaria. No basta con una experiencia aislada o una intención vaga. La mente necesita entrenamiento, igual que el cuerpo. Por eso, se propone una rutina clara y sencilla que se puede realizar en tres momentos del día: mañana, mediodía y noche.
Por la mañana, al despertar, se recomienda quedarse en la cama unos minutos, reclinarse cómodamente, cerrar los ojos y contar mentalmente del 100 al 1. Este conteo descendente produce una relajación progresiva, que lleva al cerebro al nivel alfa. Al llegar al número uno, se afirma mentalmente: “Cada vez que me relajo de esta forma, voy más profundo, más rápido”. Luego, se cuenta del 1 al 5 para salir del ejercicio y se empieza el día con una mente alineada y receptiva.
