El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 9:2 ¡Ay, ay, ay de este pueblo! ¡Ay de los habitantes de toda la tierra, a menos que se arrepientan; porque el diablo se rÃe y sus ángeles se regocijan, a causa de la muerte de los bellos hijos e hijas de mi pueblo; y es por motivo de sus iniquidades y abominaciones que han caÃdo!
9:3 He aquÃ, he quemado con fuego la gran ciudad de Zarahemla, y los habitantes de ella.
9:4 Y he aquÃ, he hecho que esa gran ciudad de Moroni se hunda en las profundidades del mar, y que se ahoguen sus habitantes.
9:5 Y he aquÃ, he cubierto de tierra esa gran ciudad de MoronÃah, y los habitantes de ella, para ocultar sus iniquidades y sus abominaciones de ante mi faz, para que la sangre de los profetas y de los santos no ascienda más hasta mà en contra de ellos.
9:6 Y he aquÃ, hice que se hundiera la ciudad de Gilgal, y que sus habitantes fueran sepultados en lo profundo de la tierra;
9:7 sÃ, y la ciudad de OnÃah y sus habitantes, y la de Mocum y sus habitantes, y la ciudad de Jerusalén y sus habitantes; y he hecho que las aguas ocupen sus lugares, para ocultar sus maldades y abominaciones de ante mi faz, a fin de que la sangre de los profetas y de los santos no suba más hasta mà en contra de ellos.