El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 13:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos o qué beberemos, o con qué nos hemos de vestir?
13:32 Porque vuestro Padre Celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
13:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
13:34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán por sus propias cosas. Basta el día para su propio mal.
Jesús manda: No juzguéis; pedid a Dios; guardaos de los falsos profetas—Él promete la salvación a aquellos que hagan la voluntad del Padre—Compárese con Mateo 7. Aproximadamente 34 d.C.
14:1 Y aconteció que cuando Jesús hubo hablado estas palabras, se volvió de nuevo hacia la multitud y abrió otra vez su boca, diciendo: De cierto, de cierto os digo: No juzguéis, para que no seáis juzgados.
14:2 Porque con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados; y con la medida con que midáis, se os volverá a medir.
