El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 17:45 Sois prontos en cometer iniquidad, pero lentos en recordar al Señor vuestro Dios. Habéis visto a un ángel; y él os habló; sÃ, habéis oÃdo su voz de cuando en cuando; y os ha hablado con una voz apacible y delicada, pero habÃais dejado de sentir, de modo que no pudisteis sentir sus palabras; por tanto, os ha hablado como con voz de trueno que hizo temblar la tierra como si fuera a partirse.
17:46 Y vosotros también sabéis que por el poder de su palabra omnipotente él puede hacer que la tierra deje de ser; sÃ, y sabéis que por su palabra él puede hacer que los lugares escabrosos se hagan llanos, y los lugares llanos se hiendan. Oh, ¿cómo, pues, podéis ser tan duros de corazón?
17:47 He aquÃ, mi alma se parte de angustia por causa de vosotros; y mi corazón está adolorido, porque temo que seréis desechados para siempre jamás. He aquÃ, estoy lleno del EspÃritu de Dios, a tal extremo que mi cuerpo no tiene fuerzas.