El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 24:18 Todos los reyes de las naciones, sí, todos yacen en gloria, cada uno en su propia casa;
24:19 mas tú echado eres de tu sepulcro como rama abominable, como residuo de aquellos que fueron muertos, atravesados por la espada, que descienden a las piedras del abismo; como cadáver hollado bajo los pies.
24:20 No serás sepultado junto con ellos, porque has desolado tu tierra y has hecho perecer a tu pueblo; la posteridad de los malhechores para siempre no será reconocida.
24:21 Preparad matanza para sus hijos por las iniquidades de sus padres; para que no se levanten, ni posean la tierra, ni llenen de ciudades la faz del mundo.
24:22 Porque yo me levantaré contra ellos, dice el Señor de los Ejércitos; y raeré de Babilonia el nombre y residuo, hijo y sobrino, dice el Señor.
24:23 Y la convertiré en morada de avetoros y en lagunas de agua; y la barreré con escoba de destrucción, dice el Señor de los Ejércitos.
24:24 El Señor de los Ejércitos ha jurado, diciendo: Ciertamente como lo he pensado, así sucederá; y como lo he propuesto, así será confirmado;