El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 24:25 que al asirio traeré a mi tierra, y en mis collados lo hollaré; entonces será apartado de ellos el yugo de él, y la carga de él será quitada de sus hombros.
24:26 Éste es el propósito que se ha determinado sobre toda la tierra; y ésta, la mano que se extiende sobre todas las naciones.
24:27 Porque el Señor de los Ejércitos ha propuesto, y ¿quién lo abrogará? Su mano está extendida, y ¿quién la hará tornar atrás?
24:28 El año en que murió el rey Acaz fue esta carga.
24:29 No te regocijes tú, Filistea toda, por haberse quebrado la vara del que te herÃa; porque de la raÃz de la culebra saldrá el áspid, y su fruto será una ardiente serpiente voladora.
24:30 Y los primogénitos de los pobres comerán, y los menesterosos reposarán seguros; y haré morir de hambre a tu raÃz, y él matará a tu residuo.
24:31 ¡Aúlla, oh puerta! ¡Clama, oh ciudad! Tú, Filistea entera, disuelta estás; porque del norte vendrá un humo, y ninguno quedará solo en su tiempo determinado.
24:32 ¿Qué responderán entonces los mensajeros de las naciones? Que el Señor fundó a Sión, y que los pobres de su pueblo se acogerán a ella.