El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 27:27 Y ¡ay de aquellos que procuran con afán esconder sus designios del Señor! Y sus obras se hacen en las tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve?, y ¿quién nos conoce? Y dicen también: Ciertamente tu obra de trastornar las cosas de arriba abajo será estimada como el barro del alfarero. Mas he aquÃ, dice el Señor de los Ejércitos, les mostraré que conozco todas sus obras. ¿Pues acaso dirá la obra del artÃfice: Él no me hizo?, o ¿dirá lo construido del constructor: No tenÃa inteligencia?
27:28 Pero he aquÃ, dice el Señor de los Ejércitos: Enseñaré a los hijos de los hombres que de aquà a muy poco tiempo el LÃbano se convertirá en campo fértil; y el campo fértil será apreciado como un bosque.
27:29 Y en aquel dÃa los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán de en medio de la obscuridad y de las tinieblas.
27:30 Y los mansos también aumentarán, y su gozo será en el Señor; y los pobres entre los hombres se regocijarán en el Santo de Israel.
27:31 Porque asà como vive el Señor, verán que el violento es reducido a la nada, y es consumido el escarnecedor; y todos los que velan por la iniquidad son talados;