El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 7:29 Porque he aquÃ, el Señor ha dicho: No socorreré a los de mi pueblo en el dÃa de su transgresión, sino que obstruiré sus caminos para que no prosperen; y sus hechos serán como piedra de tropiezo delante de ellos.
7:30 Y también dice: Si mi pueblo siembra inmundicia, segará el tamo de ella en el torbellino; y su efecto es veneno.
7:31 Y dice además: Si mi pueblo siembra inmundicia segará el viento oriental, el cual trae destrucción inmediata.
7:32 Y ahora bien, he aquÃ, la promesa del Señor se ha cumplido, y vosotros sois heridos y afligidos.
7:33 Mas si os tornáis al Señor con Ãntegro propósito de corazón, y ponéis vuestra confianza en él, y le servÃs con toda la diligencia del alma, si hacéis esto, él, de acuerdo con su propia voluntad y deseo, os librará del cautiverio.
Ammón enseña al pueblo de Limhi—Se entera de las veinticuatro planchas jareditas—Los videntes pueden traducir anales antiguos—No hay don mayor que el que posee un vidente. Aproximadamente 121 a.C.
