El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 16:1 Y ahora bien, aconteció que después que Abinadà hubo hablado estas palabras, extendió la mano y dijo: Vendrá el dÃa en que todos verán la salvación del Señor; en que toda nación, tribu, lengua y pueblo verán ojo a ojo, y confesarán ante Dios que sus juicios son justos.
16:2 Y entonces los malvados serán echados fuera, y tendrán motivo para aullar y llorar, lamentar y crujir los dientes; y esto porque no quisieron escuchar la voz del Señor; por tanto, el Señor no los redime.
16:3 Porque son carnales y diabólicos, y el diablo tiene poder sobre ellos; sÃ, aquella antigua serpiente que engañó a nuestros primeros padres, que fue la causa de su caÃda; que fue la causa de que toda la humanidad llegara a ser carnal, sensual y diabólica, discerniendo el mal del bien, y sujetándose al diablo.
16:4 De modo que toda la humanidad estaba perdida; y he aquÃ, se habrÃa perdido eternamente si Dios no hubiese rescatado a su pueblo de su estado caÃdo y perdido.