El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 23:7 Mas él les dijo: He aquí, no es prudente que tengamos rey; porque así dice el Señor: No estimaréis a una carne más que a otra, ni un hombre se considerará mejor que otro; os digo pues, no conviene que tengáis rey.
23:8 Sin embargo, si fuera posible que siempre tuvieseis hombres justos por reyes, bien os sería tener rey.
23:9 Mas recordad la iniquidad del rey Noé y sus sacerdotes; y yo mismo caí en la trampa e hice muchas cosas abominables a la vista del Señor, lo que me ocasionó angustioso arrepentimiento;
23:10 no obstante, después de mucha tribulación, el Señor oyó mi clamor y contestó mis oraciones, y me ha hecho instrumento en sus manos para traer a tantos de vosotros al conocimiento de su verdad.
23:11 Sin embargo, en esto no me glorío, porque soy indigno de gloriarme.
23:12 Y ahora os digo, el rey Noé os ha oprimido, y habéis sido esclavos de él y de sus sacerdotes, y ellos os han conducido a la iniquidad; por tanto, fuisteis atados con las cadenas de la iniquidad.