El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 2:27 Y he aquí, mientras estaban cruzando el río Sidón, los lamanitas y los amlicitas, casi tan numerosos como las arenas del mar, cayeron sobre ellos para destruirlos.
2:28 Sin embargo, la mano del Señor fortaleció a los nefitas, habiéndole ellos rogado fervorosamente que los librara de las manos de sus enemigos; por tanto, el Señor oyó su clamor y los fortaleció, y los lamanitas y los amlicitas cayeron ante ellos.
2:29 Y aconteció que Alma luchó con Amlici cara a cara con la espada; y lucharon tenazmente uno con otro.
2:30 Y sucedió que Alma, siendo un hombre de Dios y teniendo mucha fe, clamó, diciendo: ¡Oh Señor, ten misericordia y salva mi vida a fin de que yo sea un instrumento en tus manos para salvar y preservar a este pueblo!
2:31 Y cuando Alma hubo dicho estas palabras, contendió de nuevo contra Amlici; y a tal grado fue fortalecido, que mató a Amlici con la espada.
2:32 Y también se batió con el rey de los lamanitas, pero el rey huyó de Alma, y envió a sus guardias para contender con él.
2:33 Mas Alma, con sus guardias, combatió con los guardias del rey de los lamanitas hasta que los mató y los hizo retroceder.